Origen de Danza –Teatro
Por Andrea Piriz
Introducción
A partir de esta investigación haremos un breve recorte para poner en valor los diversos movimientos artísticos que se estaban gestando y que producen una revolución en Alemania, en el primer cuarto del siglo XX, así como también quienes fueron sus máximos exponentes y autores.
El siguiente trabajo tiene como finalidad conocer en profundidad el origen de Danza – Teatro, a partir del movimiento expresionista, que se caracteriza por ser artístico y literario de origen europeo y que se determina por la intensidad de la expresión de los sentimientos y las sensaciones. Abarcó no solamente la danza, sino también la pintura, la arquitectura, la literatura, el teatro, la música, entre otros.
El siglo XX llegó acompañado de un gran número de inventos así como de nuevos conocimientos decisivos en las ciencias humanísticas y naturales. La teoría de la relatividad de Einstein, el psicoanálisis de Freud, entre otros, obligaron al hombre a pensar de otra forma, quizás más abstracta o simbólica. Los nuevos conocimientos hacen palpable que detrás de la realidad, se esconde aun más de lo que puede percibirse mediante el sentido de la vista.
El expresionismo surgió como reacción al Impresionismo, es un movimiento cultural artístico que se genera en Alemania en el siglo xx, que va a poner en manifiesto la expresión de los sentimientos y las emociones del autor más que la representación de la realidad objetiva. Así como los impresionistas plasmaban en el lienzo “impresiones” del mundo cotidiano, un simple reflejo de los sentidos, los expresionistas querían reflejar el mundo interior de los seres humanos, una “expresión” de sus sentimientos. Es por esto que, los expresionistas emplearon el color y la línea de manera temperamental y emotiva, dándole un gran contenido simbólico. Esta reacción frente al impresionismo supuso una fuerte ruptura con el arte elaborado por la generación de precedentes, convirtiendo al expresionismo en un sinónimo de arte moderno, durante los primeros años del siglo XX.
El Expresionismo postula un nuevo concepto del arte en el fundamento que subyace bajo la realidad aparente, siendo un reflejo de lo inmutable y eterno del ser humano y la naturaleza, revela el lado pesimista de la vida, generado por las circunstancias históricas del momento. La cara oculta de la modernización, la alineación, el aislamiento, la masificación, se hizo patente en las grandes ciudades y los artistas, creyeron que debían captar los sentimientos más íntimos del ser humano. La angustia existencial es el principal motor de su estética.
La obra de arte expresionista presenta una escena dramática, una tragedia interior.
La Danza y el Teatro a partir del expresionismo.
La danza expresionista surge en un momento de creación, en particular una nueva forma de entender la expresión artística. Como en el resto de disciplinas artísticas, la danza expresionista supuso una ruptura con el pasado, en este caso el ballet clásico, buscando nuevas formas de expresión asentadas en la libertad del gesto corpóreo, liberado de las ataduras de la métrica y el ritmo. La danza expresionista reivindicó la libertad corporal, a la vez que las nuevas teorías psicológicas de Freud influyeron en una mayor introspección en la mente del artista, lo que se tradujo en un intento de la danza por expresar el interior, liberar al ser humano de sus represiones.
Este tipo de danza, lo que intenta es captar la esencia de la realidad y trascenderla. Rechazan el concepto clásico de belleza, como lo es la danza clásica y a la vez aceptaban el aspecto más negativo del ser humano, lo que subyace en su inconsciente pero que es parte indisoluble del mismo. La danza expresionista no rehuyó mostrar el lado más oscuro del individuo, su fragilidad, su sufrimiento, su desamparo. Esto se traduce en una corporalidad más arraigada, en una expresividad que incluye todo el cuerpo, o incluso en la preferencia por bailar descalzos, lo que supone un mayor contacto con la realidad, con la naturaleza.
Esta despertar de una nueva danza, se la denominó también “danza abstracta”, ya que supuso una liberación del movimiento, alejado de la métrica y el ritmo. Sin embargo, la presencia inevitable del cuerpo humano provocó una cierta contradicción en la denominación de una corriente “abstracta” dentro de la danza.
Uno de los máximos teóricos de la danza expresionista Rudolf Von Laban, quien creó un sistema que pretendía integrar cuerpo y alma, poniendo énfasis en la energía que emanan los cuerpos, y analizando el movimiento y su relación con el espacio, por medio de una coreografía. Como así también liberándolo de la métrica de la música. Laban pretendía igualmente escapar de la gravedad buscando la pérdida de equilibrio. Asimismo, intentó alejarse del aspecto rígido del ballet clásico promoviendo el movimiento natural y dinámico del bailarín. Proponiendo mayor dinamismo en el movimiento.
La danza tuvo un gran auge, luego de la guerra, ya que el público concurría de manera cotidiana y recurrente y donde se puede observar una gran propagación de teatros y cabarets. Sin embargo, sus aportes fueron muy significativos y siguen vigentes en la obra de coreógrafos y bailarinas como Pina Bausch, llegando su influencia hasta hoy en día y evidenciando el aporte esencial de la danza expresionista, contemporánea o llamada danza-teatro.
Por otro lado el drama o teatro expresionista se opuso a la representación fehaciente de la realidad propia del naturalismo, renunciando a la imitación del mundo exterior y pretendiendo reflejar la esencia de las cosas, a través de una visión subjetiva e idealizada del ser humano.
Los dramaturgos de la época pretendían hacer del teatro un mediador entre la filosofía y la vida, transmitir nuevos ideales, renovar la sociedad moral e ideológicamente. Por ello pusieron en práctica nuevos recursos escénicos, dejando de lado el concepto de espacio y tiempo, profundizando en la psicología del personaje, que más que individuo es un símbolo, la incorporación de los ideales de liberación y superación del nuevo hombre que transformará la sociedad. Son personajes tipificados, sin personalidad propia, que encarnan determinados roles sociales, nombrados por su función: padres, madres, obreros, soldados, mendigos, jardineros, comerciantes, etc.
El teatro pone énfasis en la libertad individual, en la expresión subjetiva, el absurdo y la temática prohibida. Su puesta en escena busca una atmósfera de introspección, de investigación psicológica de la realidad. Utilizaban un lenguaje conciso, sobrio, exaltado, patético, dinámico, con tendencia al monólogo, forma idónea de mostrar el interior del personaje. También cobró importancia la gesticulación, la mímica, los silencios, los balbuceos, las exclamaciones, que cumplían igualmente una función simbólica. Aquel simbolismo adquirió escenificación, haciendo hincapié en la luz y el color, y recurriendo a la música e incluso a proyecciones cinematográficas para potenciar la obra.
Asimismo, los protagonistas solían ser seres angustiados, solitarios, torturados, aislados del mundo y despojados de todo tipo de convencionalismo y apariencia social. El sexo representaba violencia y frustración, la vida sufrimiento y angustia.
Es por esto que hemos llegamos a una conclusión donde la danza y el teatro ponen en manifiesto todas aquellas expresiones que forman parte del interior de cada individuo y así lograr una escenificación. Podemos decir entonces fehacientemente que el termino danza-teatro no posee de un significado concreto, pero a lo que respecta esta investigación se pone en manifiesto en la coreografía. Si bien la coreografía es un término empleado en la Antigua Grecia, en este momento de la historia, el concepto de coreografía va a ser tomado y reutilizado incorporándolo a la danza y el teatro, donde ambos se van a entrelazar en escena.
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