martes, 23 de junio de 2020

  El arte como un Juguete Roto
por Andrea Piriz

Hace días vengo dando vueltas sobre una idea que despierta a raíz de una inquietud incesante de querer encontrarle sentido a mi vida. Querer encontrarle sentido a todo lo que controle desde un tiempo a esta parte: mi trabajo, mis emociones, mis amistades, mis ideas, mis gustos, mis decisiones. Comprendí que nada de eso me pertenecía. Entendí que no tengo el control de nada, absolutamente nada en mi vida. Y me alegra, me divierte pensar en ello. Me entusiasma la idea de saber que puedo crear lo que quiera y tener la fuerza y la energía interna para encontrarme con todo aquello con lo que resuene conmigo. De todos los puntos de vista de mi vida llegue a un punto lo suficientemente profundo como para poder posicionarme ahora integra y contundente. Pero algo de lo que seguí dándole vueltas al asunto fue en la idea de hacer teatro en tiempos de plandemia, y allí devinieron miles de accionares internos. El teatro como una filosofía de vida o el teatro como modo de comercio. Y ahí comprendí que mas que comercializar arte, quiero hacerlo. Quiero atravesar todas mis emociones de manera poética. Quiero encontrarle simbolismo a todo lo que hago. Pero mas allá de todo quiero divertirme y sentirme en paz conmigo misma mientras lo haga, y que mientras a otro le pueda resonar mi arte sera ahi donde se produzca la magia. Y así fue que a la primera impresión cuando sucede la plandemia lo primero que acciono como mecanismo de defensa fue en intentar colgar todo a las redes sociales. Un poco como ego de artista, otro como buena arana que soy pero por sobre todo porque si había algo que faltaba para mi gusto era que la palabra arte se impregne en las redes y llegue a todos los lugares posibles y entendamos de una vez por todas que esto es un juego al igual que el teatro, porque te puedo asegurar que si le preguntas a alguien que es teatro para ellos te van a decir "acción" pero la mayoría desconocemos que la etimología de la palabra acción es "reunir", "conducir", "batallar", "mover". Y si aúno todas estas palabras me reduce a mero hecho que es "jugar". 
Y en un momento percibí que a pesar de todo seguía habiendo trabas y mi camino como artista se estaba volviendo cada vez mas espeso y a mi alrededor solo podía ver como todo mi mundo prácticamente se estaba cayendo. Me angustie, me angustio pensar en que el arte había dejado de tomar importancia por un momento. Me angustio pensar que hasta mi idea mas honda de que el arte lo es todo para el ser humano ya había dejado de existir. Y cuando llegue a lo profundo de la cuestión me di cuenta que nada, absolutamente nada de lo que existe es en si, si yo le doy entidad. Así que me rendí. Me rendí a todo, me entregue por completo al cosmos. Me rendí a mis ideas, mis ideales, a mi arte, a mi filosofía de vida. Me rendí y deje caer como una hoja de otoño que mientras cae es domada por el viento colocándote en el lugar justo y propicio donde tienes que estas. Y allí contemplando como las demás hojas caen y se dejan caer confiando en los buenos vientos. Me rompí, como se rompe un juguete y sin ánimos de arreglarlo, me desintegre. Cuando vi que todo lo que en realidad había soltado no eras mas que miles y miles de años de condicionamientos sociales que traemos impregnados en la mente , entendí: Que todo aquello que era para otros, había dejado de ser para mi. Así que dejándome transformar y transmutar por toda energía universal y viéndome rendida, tapada de hojas, respire y comencé a latir. Me levante del barro, dejando caer mis escombros sobre  la nueva tierra, que mas allá de estar turbulenta, tenia ganas de nutrirme y verme crecer hacia ya algún tiempo. Allí estaba uniendo mis fuerzas y dándole forma a la semilla que quiero ver crecer, hoy, con toda elección que tiene mi acto de responsabilidad primero para conmigo y luego para el colectivo. Por ende estoy siendo esto. Estoy siendo la mejor versión de mi misma. Estoy eligiendo querer ser parte de todo este proceso. Elegí y elijo pensar en que el sistema antiguo quedo obsoleto y elijo pensar y verme desde un lugar de anfitriona de mi propia realidad. Comprendí que las minorías siempre ahondamos desde un lugar de victimas, lo digo como mujer y como artistas. Me di cuenta que un gobierno es capaz de accionar miles de protocolos en cuanto a una plandemia, pero para la plandemia mas grande que tenemos en nuestras casas (pobreza, alimentación y necesidades básicas universales, maltrato violencia y educación) no son capaces de accionar bajo ningún aspecto acciones concretas y claras que hagan erradicarla. Me di cuenta que un artista para sobrevivir tiene que andar mendigando por su arte y es nefasto. Nefasto creer que el arte no es un bien de primera necesidad ante una plandemia. Como sobreviste a tales efectos? Porque no creo que no hallas mirado una película, no creo que no te hallas leído un libros, no creo que no hallas pintado aunque sea un mandala para terminar con tu inmensa ansiedad pero así y todo "somos el ultimo orejón del tarro", "los primeros en cerrar y los últimos en abrir". ¿Que es todo esto esto? ¿que es miles este dolor? Nefasto es pensar que tenemos que vivir de subsidios, de becas, de festivales de los cuales se nos pidan miles de requisitos solo para mostrar nuestro arte, solo para colocarnos en las mismas categorías de las cuales venimos escapando. Y en algún momento esto se terminara y la plandemia pasara...¿y que vamos a hacer? porque reflexiono tomo fuerzas y de acá pienso florecer en la tierra mas fértil que jamas hallas visto y comprenderás que esta semilla lleva en su interior toda la fuerza universal nunca antes pensada capaz de construir las ideas mas locas nunca antes pensadas y lo mas loco de eso es que vos seras parte de ello. Una semilla que pienso regar cada día de mi vida. Así que te invito a que hagamos un ejercicio. Yo rompí mi juguete muchas veces para sobrevivir en este mundo. Lo rompí, un poco jugando con el. y otro  poco dejándome romper, dejándome vencer a aquel juego. Entendí que a ese juego no quiero jugar mas, va entendí que de esa manera no quería jugar mas, es decir siendo victima de mis propios accionares, no quiero mendigar arte. Quiero valorar el arte y quiero respetarlo y sé con los juguetes que quiero jugar, mucho mas simples, mucho mas sencillos. Que sea igual para todos y que juguemos a la par... Así que te pregunto ¿a que queres jugar?
Mi idea hoy es divertirme utilizando todas las herramientas que hay a mi alrededor y considero que esto también es teatro. La magia esta en la capacidad de hacer penetrar al otro en el juego. 
Por eso te pregunto una vez mas...¿a que tenes ganas de jugar?. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario